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El Ayuntamiento de Tegueste, a través de la Concejalía de Vías de Obras, de la cual es titular Javier Galván, ha dado por finalizadas la primera fase de un programa de actuaciones cuyo objetivo prioritario ha sido mejorar los viales y la red de saneamiento de un total de cinco calles del municipio. La inversión ha superado los 37.000 euros y ha afectado a las calles de El Carmen, El Morrete, La Hurgaña, Palo Blanco y La Arañita. En este sentido, Javier Galván ha querido destacar “la rapidez a la hora de actuar y realizar las obras por parte del Consistorio”, a lo que ha añadido que esta actuación  es la primera que se realiza dentro de un plan de acciones previsto por el Ayuntamiento teguestero.

Las obras se han ejecutado en un plazo de tan solo dos meses con el objetivo de evitar posibles molestias a los vecinos y usuarios de las mismas. En este sentido, una de las primeras acciones realizadas fue la correspondiente a la transitada calle El Carmen, cuyas obras se realizaron durante las vacaciones navideñas. Esta actuación, con un presupuesto superior a los 20.000 euros, ha sido la de mayor envergadura ya que se ha aprovechado para mejorar el firme, la red de abastecimiento y las aceras.

El resto de obras han consistido en la mejora de la rodadura del firme o en la aplicación del mismo, si la vía no contaba con un asfaltado previo. En este sentido, las acciones a realizar han consistido en la realización de una limpieza de los viales afectados, como tarea prioritaria. A partir de ahí, se ha procedido al relleno y compactado de todos los baches para posteriormente aplicar una capa de firme en torno a los 4/5 centímetros de espesor, la cual ha sido realizada con una mezcla asfáltica en caliente tipo hormigón.

Asimismo, en aquellos viales cuya situación era de mayor  deterioro se han  realizado cortes en la zonas limítrofes de la obra y se ha procedido a realizar el picado de una franja, con un ancho de unos 20 o 25 centímetros y con una profundidad no inferior a los 15 centímetros,  con el objetivo de que actúe a modo de tacón que evite el desplazamiento del nuevo material de rodadura instalado.