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La realidad representada en la escena tiene la consistencia de un lugar inusual fuera del espacio y del tiempo. Esto es generalmente playas desiertas, desiertos, los depósitos de residuos, las habitaciones sin salida. En estas esquinas donde iban a escapar de los últimos representantes de la sociedad humana tal como se refleja en el agua estancada. Las situaciones más comunes en la vida donde se reproducen tan ferozmente querellas barrio real, pequeñas confidencias entre compañeros de trabajo, esposas infelices ser cruel y grotesco espejo de una sociedad enferma.

La obra pone al descubierto el carácter absurdo del mundo moderno es a través de la fórmula de la lingüística vacío tic de preguntas sin respuesta, con la automatización, las paradojas, las incoherencias, las citas, las reliquias culturales de un gran naufragio. La sátira, sarcasmo y humor negro son las figuras de esta pieza.

Los personajes, un cruce entre un payaso y la caricatura, entre la delincuencia y la inocencia, siguen atrapados en la lógica de los juegos sociales que ellas mismas han creado. Permanecer como payasos en un circo vacío después de reír y se burlaron de todos y de todo, encarcelado el mar esperando algo. Escapar incluso si uno no quería saber dónde. Los caminos son malos, todo es un verdadero desierto.

Franco Palmieri (Forli, 1955), es uno de los actores y directores de más crédito y prestigio de Italia. Desde los años 70 compagina sus trabajos como actor con la coordinación y dirección escénica de eventos, exposiciones y producciones teatrales. A lo largo de los años ochenta y noventa sigue de cerca la evolución del teatro de Europa oriental, en particular con el Teatro Stary de Cracovia, y se convierte en referencia constante del teatro internacional. Asimismo, desarrolla sus conocimientos de teatro en diferentes universidades tanto italianas como de otros países.