Comparte esta noticia:Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Email this to someone
email

En su conjunto la escenificación de La Librea, recuperada por el Ayuntamiento en 1997, nos acerca a las costumbres de aquél pueblo campesino y a sus raíces religiosos, culminando con un impactante espectáculo de luz y sonido, en la célebre batalla entre los barcos y el castillo.  

La Librea de Tegueste consta de cuatro elementos fundamentales. La Milicia, los Barcos (símbolos de Tegueste que datan de principios del siglo XVII), la Danza de las Flores (cuyos antecedentes están documentados en el siglo XVI) y la Batalla entre los Barcos y el Castillo.

Estos cuatro elementos giran en torno a “La Procesión de Nuestra Señora de Los Remedios” que es el motivo principal de la celebración, por lo que La Librea no tendría sentido sin ella.

La Librea, en conjunto, se inicia con la llegada de los soldados, acompañados por la Danza de las Flores, a casa del Capitán donde este los recibía. A continuación salen, con paso marcial, a buscar a los tres barcos, dirigiéndose a la plaza para esperar la salida de la procesión y escoltar a la imagen de la Patrona a lo largo del recorrido.

Concluida la procesión llega el simulacro de batalla entre los Barcos y el Castillo (que representa la lucha por la defensa de la isla contra los ataques más frecuentes como podía ser los de piratas o corsarios, para saqueos, o los intentos de conquista por naves de otros países). Una vez acaba la batalla en la que el Castillo vence, merced a la intersección de La Virgen, los barcos hacen un simulacro de retirada dando tres vueltas a la plaza.

El origen
Documentos de índole administrativa dejan constancia de la antigüedad de esta celebración en la Villa en 1600, según se desprende de los oficios escritos que se intercambian en 1814 el alcalde de Tegueste, Juan Manuel González, el Coronel del Regimiento Provincial de Milicias y el Comandante General, sobre préstamos de fusiles y un tambor necesarios para la aparente marcha que, junto a danzas y barcos, celebran la fiesta de Nuestra Señora de Los Remedios.

En estos oficios se recogen las conversaciones de Juan Manuel González con el coronel del Regimiento Provincial, y donde queda constatado el origen de la Librea: “Con motivo de haberme hecho presente el Gobernador de Armas de este lugar no serle posible en el presente año franquear como se ha acostumbrado siempre, los fusiles desde su compañía para formar aquella reunión de aparente marcha con que entre danzas, Barcos y otras diversiones, solemnizan estos vecinos la festividad de su Patrona desde que por su poderosa protección se libertaron de la epidemia que se padeció a principios del año de 1600”, según decía el alcalde teguestero en oficio de septiembre de 1814.

La fecha de 1600 vuelve a reiterarse en una de las misivas del Coronel: “(…) teniendo en consideración que esta celebridad cuenta dos siglos y catorce años pues fue su principio en el de 1600, y que en esta época ha habido muchos coroneles antecesores míos, parecería un efecto de ridiculez el que por falta de concurrir los militares se desluciera una celebridad tan antigua”.