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Joel Angelino dirige esta comedia musical que partiendo de la magia y de la poesía del cuento, lleva la historia a la actualidad. A pesar de que está diseñada especialmente para los niños de infantil y primaria, “queremos que sea un musical para toda la familia y tenemos muchos guiños para los adultos”, comenta Angelino.
Esta versión musical de la obra quiere hablar de una Caperucita que entra en la adolescencia. “Habla de los adolescentes que se pierden en el bosque, porque por su inmadurez no saben lo que el bosque significa”, comenta el director de esta renovada Caperucita. La actriz cubana Saily Cabezas interpreta a esta joven naif, llena de dulzura y amante de la naturaleza, con la que los niños se sienten identificados. Pero, esta Caperucita esconde un punto de picardía “de los niños de hoy en día e, incluso, le toma el pelo al lobo”, cuenta, entre risas, la actriz que la interpreta.
En este paseo hacia la casa de su abuelita se topa con un cazador, interpretado por Zebensui Felipe, que comparte su pasión por la naturaleza y ha perdido su afición por la caza, ya que no le gusta que las mujeres luzcan pieles de animales. Mientras la nieta se entretiene en el bosque, el peligro acecha en la casa de la abuelita. El lobo, interpretado por Angelino, se acerca a la casa de la abuela de Caperucita, que es más moderna e independiente que la del cuento clásico. Le encanta bailar y hasta se marca un divertido baile con el lobo que ha dejado de ser feroz, comenta Adriana Zalma, actriz que da vida a esta divertida abuelita.
La música salsa y el reggaeton marcan el ritmo de una obra que moderniza el cuento clásico con divertidas canciones y situaciones inesperadas. Las letras de las canciones son de Joel Angelino, sobre música original de Jesús Francisco. Después de ese baile, el lobo se debate entre comerse o no comerse a la abuelita, porque lejos de ser un lobo feroz tiene gran corazón y quiere hacer amigos. Pero, “también tiene hambre porque vive en un bosque en crisis, un bosque en el que tiene problemas para encontrar comida”, explica Angelino, que se mete en la piel de un lobo tierno. Este lobo busca el perdón de los niños, “y no sabemos si los niños pueden perdonarlo porque el cuento clásico pesa demasiado”, comenta el actor cubano. Para saberlo se lo preguntarán a los niños del público, ya que esta comedia musical también tiene una parte interactiva para que los niños puedan participar en el desarrollo de la obra.