El Primer Ayuntamiento de Tegueste como Municipio Independiente

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Dibujo del antiguo Ayuntamiento

 

El 14 de febrero de 1813 tuvo lugar la creación de la “primera Corporación del Ayuntamiento de Tegueste” como municipio independiente. Se culminaba un proceso iniciado años antes y que, con el aval de la Constitución aprobada por las Cortes de Cádiz el 19 de marzo de 1812, permitió su creación.

Previamente, el 23 de agosto de 1812, el pueblo juró la Constitución, mucho antes de que el Jefe Superior Político enviara escritos a los diferentes pueblos para que remitieran testimonio de haberse publicado y jurado la Constitución.

 

Aquella Corporación estaba formada por:

 

  • Alcalde: Francisco Hernández Crespo.
  • Regidores: Antonio Perdomo, Antonio Roque, Antonio Pablo Gómez y Félix Rodríguez.
  • Síndico personero: Pedro Enrique.
  • Fiel de fechos: Juan de Reverón.

 

El principal problema que se encontró el Ayuntamiento teguestero fue la falta de presupuesto para hacer frente a gastos tan básicos como el salario del secretario y, ni que decir tiene, la realización de obras públicas.

A esta realidad se unía la falta de personas adecuadas para ejercer cargos que necesitaran cierta preparación, al menos saber escribir, caso del secretario (fiel de fechos) y del recaudador de contribuciones.

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Fotografía actual del antiguo Ayuntamiento

Los integrantes de la Corporación de Tegueste eran campesinos, como la mayoría de los residentes en el pueblo, que necesitaban trabajar las tierras para subsistir y no podían prestar dedicación suficiente a los asuntos municipales.

A pesar de todo, el Ayuntamiento continuó su andadura mientras que otros de la isla iban desapareciendo a lo largo del siglo XIX, acuciados por la falta de bienes de propios (caso de San Andrés, Taganana, Punta del Hidalgo, Tejina, Valle Guerra...

Tampoco se disponía de un edificio adecuado en el que reunirse la Corporación; señala el Prebendado Pacheco en su Historia de Tegueste que se disponía de una habitación en la trasera de la parroquia. “Era un cuarto de teja vana, piso de tierra, sin alacena para archivo, de suerte que los alcaldes andaban cargando a sus casas los estropeados papeles, sin mesa propia, y últimamente era el despojo de la parroquia y el depósito de los cadáveres”.

Fue a mediados del siglo XIX cuando se construyó una casa consistorial, tras superar muchos obstáculos y gracias al apoyo de los vecinos. Contaba con Sala de Juntas(1), Alhóndiga(2), Casa mortuoria(3), y espacio para escuela pública (4) según vemos en el dibujo elaborado por el cura Antonio Pereira Pacheco que figura al inicio de esta página.